Plan de revitalización busca hacer grande a La Pequeña Habana

0
89

Partiendo de la base del legado histórico de calles y construcciones de La Pequeña Habana, en Miami, y la trascendencia cultural y económica que dio nombre a la zona, a partir de la llegada de los cubanos en los años 1960 y 1970, un grupo de urbanistas y urbanizadores plantea la necesidad de realizar un plan mancomunado, que revitalice la popular barriada.

El llamado plan maestro Little Havana me importa, que fue realizado por la firma diseñadora PlusUrbia Design y cuenta con el respaldo de la Junta Nacional de Preservación Histórica, procura salvaguardar los valores estructurales de la zona y facilitar la movilidad y convivencia de las más de 76.500 personas que viven en ella y los miles de visitantes que recibe a diario.

El proyecto recoge los estudios realizados durante dos años y las opiniones de más de 2.700 vecinos del área, en la zona comprendida entre las avenidas 4 y 27, desde la margen sur del río Miami hasta aproximadamente la calle 14 del suroeste, que fue clasificada por la Junta Nacional de Preservación Histórica entre los 50 tesoros nacionales a salvaguardar.

Propuestas

Entre las propuestas que fija el plan maestro resalta la ampliación de las zonas verdes y peatonales, que ayudarían a mejorar la movilidad y la calidad de vida de los habitantes de La Pequeña Habana.

A esto, la propuesta añade la planificación de edificaciones para viviendas multifamiliares de tres a cinco niveles de altura, que incluya vivienda asequible para hacer frente al serio problema de altos alquileres, así como locales comerciales que facilitarían la expansión económica y la creación de empleos.

Respecto a la movilidad, Little Havana me importa apuesta reutilizar o mejorar zonas adyacentes al río Miami y continuar a lo largo de él la construcción de áreas verdes, mejorar las condiciones de acceso y construir más vías peatonales que inviten a visitar el área antes mencionada.

“La Pequeña Habana no es una barriada más, tiene personalidad propia y una historia sin igual, que trasciende con aire propio”, subrayó Juan Mullerat, director de PlusUrbia Design.

Además, el plan menciona la necesidad de mejorar el alumbrado público, ampliar el área peatonal, promover el transporte público y educar a la población sobre los valores históricos y culturales del área.

“La Pequeña Habana es el corazón y el alma de Miami, y también símbolo histórico de la vida de inmigrantes y uno de los lugares más esenciales de los Estados Unidos”, señaló el director superior de área de Junta Nacional de Preservación Histórica Robert Nieweg, quien adelantó que el prestigioso cuerpo de conservación realizará su próximo congreso en Miami, en octubre de 2020.

De la voz del pueblo resalta la opinión de la presidenta del grupo comunitario Live Healthy Little Havana, Raissa Fernández, cuando dijo: “Sabemos que el ámbito social, económico y físico del lugar donde vivimos tiene un profundo impacto en la salud y el bienestar de todos”.

“Como hija de exiliados cubanos, que nació y creció en La Pequeña Habana, conozco el sentir de esta comunidad, sus deseos y problemas, y creo que un plan como este, que plantea mejorar la conectividad, los espacios verdes y la vivienda, podremos enriquecer nuestra identidad y sentido de lugar”, subrayó.

Reacciones

Para comenzar, el plan cuenta con el respaldo del alcalde de Miami, Francis Suárez, y la comisionada de Miami-Dade Eileen Higgins, que asistieron a la presentación del programa de mejoramiento.

“Nunca antes vi un plan tan detallado, integral, como éste, que busque preservar y desarrollar una barriada de Miami”, comentó a DIARIO LAS AMÉRICAS el alcalde Suárez.

Para Suárez, uno de los apuntes que sobresalen es que “contempla el desarrollo, que sabemos que viene, pero lo controla. Y eso es lo que tenemos que hacer, saber cómo controlar ese desarrollo, para que no se salga de la escala natural”.

Y para comenzar habrá que hacer cambios en las leyes de zonificación, que podrían contradecir lo que fue el plan maestro sacrosanto Miami 21, que sufre cambios a menudo acorde a la realidad socioeconómica y cultural.

“Tendremos ordenanzas, ajustes de zonificación y planificación”, adelantó el alcalde. “La mayor inversión será adquirir lotes vacantes para crear parques públicos, que según este estudio es apenas 1,6% del área, lo que está muy por debajo de la cifra recomendada de 17%”.

Respecto a la participación del Condado, la comisionada condal Higgins aseguró “ya estamos trabajando en algunos asuntos de este plan, como la conectividad entre el Parque José Martí y el Riverside Park. Así que, ya trabajamos con la Ciudad de Miami para materializar este plan”.

Sobre la siempre necesaria inversión privada, con al menos un paquete de estímulos fiscales, como practican otras ciudades, el alcalde Sánchez señaló que primero “hay que aclarar lo que el sector privado puede hacer”.

Y destacó: “Los urbanizadores trabajan acorde a las reglas pero si las reglas están en el aire, ellos creen que pueden hacer cualquier cosa, un edificio de 20 plantas donde no deben. Así que estableceremos las reglas acorde a las edificaciones existentes, con énfasis en la movilidad, los espacios verdes y la vivienda asequible”.

Anuncios

Deja un comentario